Todos sabemos que vivimos tiempos difíciles que en mayor o menor medida
nos afectan a cada uno de los que hoy estamos aquí y de los que no están; así
que no vamos a insistir en este tema, ya que nos sofoca porque la economía ya
no es algo que solo sale en los periódicos o en la televisión, sino que es
literalmente nuestro pan, con el que juegan constantemente. Y este juego, para
los habitantes de Cerredo ha sido realmente duro y negro como su principal
sustento, el carbón. En este terrible juego, nos han hecho bajar galería tras
galería hasta llegar a lo hondo y oscuro del sufrimiento de las personas,
viéndose obligados algunos a dejar sus hogares en un intento de buscar un
futuro mejor. Pero unidos, y con mucho esfuerzo, los vecinos de Cerredo han
conseguido sus metas y al menos permanecer en sus casas para que un hermoso
lugar no quede deshabitado.
No hay duda que ligada a la
economía y a los grandes recortes y desastres de las últimas políticas
acometidas en estos años está la educación. Hoy, nos hallamos aquí
manifestándonos en contra de una reforma que atenta contra los principios de la
educación pública e igualitaria, marginando a aquellos a quienes el propio
Estado deja en situación de marginación económica e imposibilidad de acceso a
tal educación.
Desde el colegio de Cerredo apoyamos la manifestación en contra de la
reforma del Gobierno, sin querer desperdiciar la oportunidad de reiterar nuestra
propuesta de instaurar el Bachillerato en nuestro centro. Consideramos que es
una necesidad en tanto el alumnado adolece de unas especiales dificultades para
trasladarse al centro de referencia que le corresponde debido a las
adversidades geográficas y meteorológicas del entorno.
El suroccidente es una zona muy olvidada desde la Consejería, sobre todo
el municipio de Degaña. Nuestro centro no dispone de tanta inversión como otros
de la zona centro del Principado, como se puede ver en la falta de recursos
materiales y de no tener las mismas
facilidades. Un ejemplo claro es el coste de las salidas escolares que nos
cuestan el doble y en algunos casos el triple, a pesar de que nuestra
posibilidad de realizarlas es menor al comenzar nuestro invierno en octubre y
terminar en mayo.
¿Por qué tanta incoherencia entre las Consejerías del Principado?
Mientras una Consejería firma un acuerdo con nuestro Ayuntamiento para fomentar
el desarrollo de nuestro municipio, la Consejería de Educación, Cultura y
Deporte nos niega un servicio tan importante como es la educación
postobligatoria.
Para finalizar, invitar a los hijos de aquellos que creen que el Bachillerato
en nuestro pueblo no es realmente una necesidad a vivir en Cerredo durante un
invierno, en el que se queden sin luz, circulen por una calzada con un solo
carril para camiones, coches, viandantes y animales; sin que el médico pueda
acudir en caso de emergencia; utilizar la pala cada vez que quieran salir de
casa … Y que al igual que a nosotros se nos pide, se separen de sus padres
durante la semana y, si por casualidad la nevada es de viernes, se queden con nosotros el fin de semana
también.
Esperando de nuevo por su respuesta, los alumnos asturianos de Cerredo.